Gatun Capital

Nuestro punto de partida

Nadie sabe qué ocurrirá después. Toda reflexión empieza ahí. Quien invierte decide bajo incertidumbre, y cuanto más agitado está todo, más decide la emoción. Ahí es justamente donde se cometen los errores más caros: vender cuando todos venden; añadir cuando todos están confiados; romper una regla porque esta vez parece distinto.

Nuestra respuesta no es una mejor lectura de la situación. Es una decisión que ya estaba tomada antes de que la situación surgiera.

Qué significa esto en la práctica

Una inversión de este tipo exige poca atención, y así está pensado. Entre las fechas establecidas no tenemos nada que decidir. Quien vuelve a mirar al cabo de un año encuentra el mismo criterio con el que se fue, y puede rastrear cada cifra hasta su origen.

Lo que conlleva

  • Caídas. No son una excepción, sino parte del camino. En apenas treinta años el mercado estadounidense cedió más de una quinta parte en tres ocasiones.
  • Ninguna valoración del mercado. No opinamos sobre hacia dónde va todo, porque no actuamos en consecuencia.
  • Ninguna participación en la elección de valores concretos. La composición sigue el criterio, no una conversación.
  • Sin promesa de rentabilidad. Ni un tipo de interés fijo ni distribuciones previsibles. Lo que quede al final se deriva de la rentabilidad, y esa no puede prometerse.

Lo que vale en tiempos tranquilos debe valer en los turbulentos.

A qué nos atenemos

Ocho principios. Describen nuestra actitud, no nuestro procedimiento: este permanece bajo llave, por la misma razón por la que ninguna casa de este tipo publica el suyo.

01

Sujeción a las reglas

Decidimos según reglas fijadas antes de que surja la situación. Si hacemos una sola excepción, deja de ser una regla, y a partir de ahí ya no se puede recalcular nada.

02

La mirada larga

Medimos en años, no en días. Quien examina tres décadas conoce épocas que no necesita haber vivido para estar preparado ante ellas.

03

Paciencia

No actuamos porque parezca que hay que actuar. Entre las fechas establecidas esperamos, y esa espera es la misma regla en su forma serena.

04

Discreción

Hablamos abiertamente del rigor de nuestras comprobaciones, pero no del procedimiento. Lo mismo vale para todo lo que atañe a los participantes: queda entre ellos y nosotros.

05

Verificabilidad

Lo que afirmamos sobre el pasado debe poder repetirse con los mismos datos y el mismo resultado. Las cifras cuyo origen no podemos rastrear no las utilizamos.

06

Desconfianza del propio resultado

Un buen resultado lo tratamos primero como una sospecha. Lo contrastamos con un periodo que dejamos intacto durante el desarrollo, y examinamos su entorno: lo que depende de un único valor exacto, lo descartamos.

07

Evolución con mesura

Una metodología que nunca cambia envejece; una que cambia constantemente nunca lo fue. Cambiamos aquello que demuestra ser más sólido a lo largo del periodo de control, y nunca mientras una situación está en curso.

08

Los costes primero

Deducimos los costes de negociación antes siquiera de mirar un resultado. Un cálculo sin costes favorece siempre a la vía que más opera.